El papel de la inflamación en el dolor de rodilla y por qué el GAE la ataca.
El dolor de rodilla suele ir acompañado de una sensación de ardor, lo que indica que algo no anda bien. Pero si la rodilla se siente bien la mayor parte del tiempo, y otros días experimenta rigidez, hinchazón o dolor sin motivo aparente, es probable que ya haya detectado el problema.
La experiencia del dolor de rodilla generalmente está mediada por la inflamación y no por una radiografía.
Esta es una de las razones por las que una intervención relativamente reciente conocida como embolización de la arteria genicular (EAG) ha despertado tanto interés. La EAG no regenera el cartílago, sino que actúa sobre un amplificador del dolor que mantiene la rodilla en una posición irritada e hiperadaptativa, con un flujo sanguíneo anormal que irriga el tejido inflamado.
Este artículo ofrece una visión general de cómo funciona esto.
Inflamación: El “control de volumen” del dolor de rodilla
La inflamación es la respuesta natural del cuerpo al estrés o al trauma. A corto plazo, resulta beneficiosa. El problema radica en que la inflamación puede volverse crónica en enfermedades como la osteoartritis de rodilla.
En la osteoartritis, la articulación no se desgasta. Otros síntomas que pueden desarrollarse en muchas personas incluyen inflamación de las articulaciones, que puede irritarse, conocida como sinovitis, y que puede provocar:
- Sensación de hinchazón o inflamación en la rodilla
- Rigidez, especialmente después de estar sentado o por la mañana.
- Calidez o ternura
- Sensibilidad al dolor: el movimiento normal es doloroso en comparación con cómo debería ser.
Por eso, dos personas con imágenes similares pueden experimentar niveles de dolor muy diferentes. Los tejidos de la rodilla pueden inflamarse en distintos grados, y esto lo cambia todo.
De dónde proviene realmente el dolor de rodilla
He aquí un dato interesante: el cartílago articular tiene poca o ninguna inervación directa y, por lo tanto, no suele ser la principal fuente de dolor.
Las estructuras adyacentes suelen ser ricas en nervios, estar inflamadas y ser la causa de dolores de rodilla, entre los que se incluyen:
- La membrana sinovial (revestimiento de la articulación)
- Hueso subcondral (hueso debajo del cartílago)
- Los ligamentos y la cápsula articular
- Alrededor de la articulación se encuentran la almohadilla de grasa y los tejidos blandos.
- Los tendones y los mecanismos de soporte
Una vez que estos tejidos se inflaman, pueden transmitir señales de dolor intenso incluso durante actividades básicas como caminar, subir escaleras o levantarse de una silla.
La relación entre la inflamación y el flujo sanguíneo: por qué son importantes los vasos sanguíneos adicionales.
La inflamación puede volverse crónica y, en ese caso, activar el proceso de formación de nuevos vasos sanguíneos diminutos (también conocido como angiogénesis). Esto es beneficioso, pero en una articulación afectada de forma prolongada, puede contribuir al problema.
El aumento del número de microvasos anormales puede indicar:
1. Más combustible para la inflamación
El aumento del flujo sanguíneo puede aportar células inflamatorias y mediadores químicos adicionales a los tejidos ya inflamados.
2. Mayor sensibilidad con el tiempo
El crecimiento de nuevos vasos sanguíneos puede estar asociado con el aumento de la señalización nerviosa en el tejido doloroso. La formación de nuevas conexiones neuronales, junto con la inflamación persistente, puede provocar que la rodilla se vuelva más reactiva.
Esto no implica un flujo sanguíneo deficiente. Debe haber buena circulación en la rodilla. El concepto principal de GAE es menos extenso:
Otras rodillas dolorosas presentan hipervascularización anormal (flujo sanguíneo excesivo en el tejido inflamado). Reducir esta circulación anómala puede disminuir el dolor causado por la inflamación.
¿Qué es GAE?
La embolización de la arteria genicular (EAG) es una intervención relativamente poco invasiva que suele realizar un radiólogo intervencionista.
- Las arterias geniculares son pequeñas arterias que irrigan la rodilla.
- La embolización se refiere al bloqueo deliberado del flujo sanguíneo que circula por vasos específicos mediante el uso de pequeñas partículas.
En la embolización arterial con gas (EAG), se inserta un tubo fino a través de una arteria (generalmente en la muñeca o en la ingle). El médico detecta un flujo sanguíneo anormal y elevado alrededor de la rodilla mediante imágenes, lo que indica la presencia de tejido inflamatorio. Posteriormente, se administran micropartículas para reducir selectivamente el flujo sanguíneo anormal.
La GAE no pretende aislar completamente la circulación de la rodilla. El objetivo es reducir el exceso de flujo sanguíneo, que puede perpetuar la inflamación sinovial y el dolor.
Por qué el GAE actúa sobre la inflamación (y qué beneficios puede aportar)
La embolización arterial gástrica (EAG) se considera generalmente una posible opción para personas cuyo dolor parece tener un fuerte componente inflamatorio, que a menudo se manifiesta como hinchazón, sinovitis en las pruebas de imagen o dolor que fluctúa y desaparece.
Al reducir la circulación sanguínea anormal hacia el tejido inflamado, la GAE puede ayudar a:
- Reducir la inflamación sinovial a largo plazo.
- Minimizar la inflamación y el dolor
- Disminución de la sensibilidad al dolor cerca de la articulación
- Mejorar el funcionamiento de los pacientes que no han recibido un alivio adecuado con las terapias convencionales.
Cabe señalar que la vía biológica aún no se ha estudiado en detalle y que no todos los individuos responden de la misma manera. La mejor forma de definir la GAE sería:
La GAE está diseñada para reducir el dolor al ralentizar el flujo sanguíneo inflamatorio anormal alrededor de la rodilla, reduciendo así la inflamación y las señales de dolor en algunos pacientes.
¿Quién podría ser candidato?
Las razones más comunes por las que la gente piensa en GAE son:
- El dolor crónico de rodilla suele estar asociado con osteoartritis de leve a moderada.
- Los síntomas persisten después de un tratamiento conservador como fisioterapia, modificación de la actividad, control de peso, uso de aparatos ortopédicos o inyecciones.
- Personas que intentan posponer o evitar el reemplazo de rodilla, o que no están preparadas para someterse a una cirugía.
La GAE puede ser menos adecuada si:
- Los problemas mecánicos son los síntomas predominantes de una articulación con daño estructural avanzado.
- Existe una infección activa o algún problema circulatorio.
- Es probable que el origen del dolor sea externo a la rodilla (por ejemplo, dolor referido de la cadera o la zona lumbar).
Una evaluación adecuada es importante porque pueden coexistir múltiples causas de dolor de rodilla.
Cómo es el procedimiento y la recuperación (a grandes rasgos)
Aunque los protocolos son diferentes, la EAG generalmente se ocupa de:
- Anestésicos locales, que suelen provocar una leve intoxicación.
- Acceso del catéter a través de una pequeña arteria.
- Mapeo del flujo sanguíneo de la rodilla mediante imágenes para detectar hipervascularización anormal.
- Embolización específica de vasos seleccionados
La recuperación suele ser más rápida que con una cirugía; sin embargo, sigue siendo un procedimiento. Prepárese para un plan de recuperación, seguimiento y actividades.
Riesgos y limitaciones (perspectiva del mundo real)
Si bien la embolización arterial gástrica (EAG) es mínimamente invasiva, no está exenta de riesgos. Entre los posibles problemas se incluyen:
- Reaparición del dolor o inflamación a corto plazo tras el procedimiento.
- Sangrado o hematomas en el sitio de acceso
- Enrojecimiento o decoloración de la piel alrededor de la rodilla (uno de los efectos más frecuentes específicos del GAE), que normalmente es temporal.
- Las pequeñas lesiones o ulceraciones cutáneas son raras, siempre que no haya ramificaciones cutáneas cercanas afectadas.
- No todos mejoran, y algunos individuos pueden requerir tratamiento adicional.
Tampoco hay evidencia de que la inflamación sea la única causa del dolor. Dado que entre los factores importantes se incluyen problemas de alineación, debilidad muscular, inestabilidad y problemas biomecánicos, tratar solo la inflamación es insuficiente; la fisioterapia y el entrenamiento de fuerza también son importantes.
La comida para llevar
La inflamación puede actuar como un "intensificador" del dolor de rodilla. El dolor puede persistir con mayor intensidad de lo que indicaría un daño estructural por sí solo cuando la irritación sinovial y el crecimiento anormal de los microvasos perpetúan la inflamación.
La GAE actúa sobre el componente de flujo sanguíneo de la inflamación, con el objetivo de reducir la hipervascularización anormal, que puede perpetuar el dolor y la hinchazón. Si bien no es un tratamiento para reparar el cartílago ni una cura para la artritis, puede ser una valiosa opción terapéutica para pacientes seleccionados, entre el tratamiento conservador y la cirugía.
Para obtener información detallada sobre cuál sería la opción de tratamiento más adecuada para su rodilla dolorida, póngase en contacto hoy mismo con los especialistas en intervencionismo de South Florida Vascular Associates.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Qué es GAE y cómo funciona?
La embolización arterial transcatéter (EAT) es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que reduce el flujo sanguíneo anormal hacia los tejidos inflamados de la rodilla. Puede disminuir el dolor y la hinchazón en algunos pacientes con osteoartritis que no han respondido a los tratamientos conservadores.
2. ¿Cómo causa la inflamación el dolor de rodilla?
La inflamación irrita la membrana sinovial y otros tejidos sensibles a los nervios, lo que provoca rigidez, hinchazón y mayor sensibilidad al dolor. Incluso cuando las radiografías no muestran cambios, los brotes pueden causar movimientos dolorosos que no se explican por la actividad cotidiana.
3. ¿Cuál es el papel de la GAE en la localización de los vasos sanguíneos?
La sinovitis crónica puede estimular el desarrollo anormal de pequeños vasos sanguíneos, lo que facilita la inflamación y la transmisión del dolor. La embolización arterial glomerular (EAG) se utiliza para reducir la inflamación en pacientes con dolor de rodilla no quirúrgico, cuidadosamente seleccionados para tratar estas zonas hipervascularizadas.
4. ¿Cuánto tiempo tardan en aparecer los resultados tras la aplicación del GAE?
Algunas personas experimentan mejoría inmediata en pocas semanas, mientras que la mayoría experimenta mejoría progresiva a lo largo de 1 a 3 meses. En las primeras etapas, pueden presentarse episodios breves de dolor a medida que disminuye la inflamación y la fisioterapia continúa favoreciendo la recuperación.
5. ¿Cuáles son los efectos secundarios o riesgos más comunes?
Los riesgos incluyen hematomas en el sitio de acceso, dolor temporal, inflamación y enrojecimiento o decoloración temporal de la piel alrededor de la rodilla. En raras ocasiones, puede producirse un pequeño traumatismo o ulceración en la piel; por lo tanto, siga las instrucciones.
6. ¿Es la GAE una alternativa al reemplazo de rodilla o una cura para la artritis?
No, la GAE no restaura el cartílago ni trata la osteoartritis. Su objetivo es reducir el dolor asociado a la inflamación y mejorar la función, lo que permite a algunos pacientes posponer la cirugía a largo plazo, combinándola con rehabilitación y rutinas de actividad física saludables.
El Dr. Julien ha realizado más de 40 000 procedimientos vasculares a lo largo de sus 30 años de trayectoria profesional. Cuenta con doble certificación en Radiología Intervencionista y Radiología Diagnóstica otorgada por la Junta Estadounidense de Radiología (American Board of Radiology). Es cofundador y expresidente de la Sociedad de Endovascular e Intervencionismo Ambulatorio, ponente a nivel nacional en congresos como SIR, TCT, VIVA y la Sociedad Angiográfica del Sureste, y autor de varias publicaciones. Fue nombrado uno de los mejores médicos de 2025 por la revista Boca Magazine.