La verdad sobre el “dolor del envejecimiento natural”: lo que realmente muestra la investigación La verdad sobre el “dolor del envejecimiento natural”: lo que realmente muestra la investigación

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La verdad sobre el “dolor del envejecimiento natural”: lo que realmente demuestran las investigaciones.

Muchas personas mayores de 50 años han escuchado el mismo consejo al menos una vez:

“Te estás haciendo mayor. Un poco de dolor es parte del envejecimiento.”

Aunque esta creencia es común, la investigación médica ofrece una perspectiva más completa. El envejecimiento en sí mismo no causa automáticamente dolor crónico. En cambio, muchos dolores y molestias son consecuencia de afecciones que se vuelven más frecuentes con la edad. Algunas de estas afecciones pueden tratarse, controlarse o incluso prevenirse.

¿El dolor es una parte normal del envejecimiento?

La respuesta corta es no.

Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) , envejecer no implica necesariamente vivir con dolor persistente. Si bien la edad aumenta la probabilidad de desarrollar ciertas afecciones médicas, el dolor crónico no se considera una consecuencia normal del envejecimiento saludable.

¿Por qué más adultos experimentan dolor después de los 50 años?

Con el paso de los años, el cuerpo experimenta diversos cambios, algunos de los cuales aumentan la probabilidad de desarrollar afecciones médicas asociadas al dolor.

Éstos incluyen:

  • Desgaste gradual de las articulaciones y el cartílago.
  • Reducción de la masa muscular y la fuerza
  • Pérdida de densidad ósea
  • Cambios en los vasos sanguíneos
  • Enfermedades crónicas como la diabetes o la presión arterial alta
  • Lesiones previas acumuladas a lo largo de la vida

Sin embargo, estos cambios afectan a las personas de manera diferente. Muchos adultos se mantienen activos y sin dolor hasta bien entrados los setenta e incluso los ochenta años.

Cuando el dolor puede ser señal de una afección médica subyacente

El dolor suele funcionar como sistema de alerta del cuerpo.

Dolor en las articulaciones

El dolor que empeora con el movimiento y mejora con el reposo sugiere osteoartritis u otros trastornos articulares.

Dolor ardiente u hormigueante

La sensación de ardor, entumecimiento u hormigueo en los pies puede indicar neuropatía periférica, especialmente en personas con diabetes.

Dolor de espalda

El dolor de espalda persistente puede ser consecuencia de una distensión muscular, una enfermedad degenerativa del disco, estenosis espinal, osteoporosis u otras afecciones que requieren evaluación médica.

Dolor en las piernas al caminar

El dolor, los calambres o la sensación de pesadez en las pantorrillas, los muslos o los glúteos que aparece al caminar y mejora con el reposo merecen especial atención.

Este síntoma, conocido como claudicación intermitente , es uno de los signos más comunes de la enfermedad arterial periférica (EAP).

La enfermedad arterial periférica (EAP) se produce cuando la placa bacteriana estrecha las arterias que suministran sangre a las piernas, reduciendo el flujo sanguíneo durante la actividad física.

Dado que la enfermedad arterial periférica comparte muchos factores de riesgo con las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares, el diagnóstico precoz es importante.

El problema oculto: muchas personas ignoran el dolor vascular.

La gente suele pensar que la artritis provoca molestias en las piernas. Como resultado, pueden pasar por alto los síntomas causados ​​por la mala circulación.

A diferencia del dolor articular, el dolor vascular suele seguir un patrón predecible. Generalmente aparece después de caminar cierta distancia y mejora a los pocos minutos de detenerse.

Otros síntomas de la enfermedad arterial periférica pueden incluir:

  • Pies fríos
  • Heridas de curación lenta
  • Pulsos débiles en las piernas o los pies.
  • Cambios en el color de la piel
  • Pérdida de vello en la parte inferior de las piernas
  • Piel brillante en los pies o las piernas

¿Cuándo debería ver a un médico?

No debes ignorar el dolor que:

  • Dura más de unas pocas semanas.
  • Limita tus actividades diarias
  • Te despierta durante la noche.
  • Empeora progresivamente
  • Se presenta con calambres en las piernas al caminar.
  • Aparece junto con entumecimiento, debilidad o heridas que no cicatrizan.

Lo más importante es...

Las investigaciones no respaldan la idea de que el dolor crónico sea simplemente una parte normal del envejecimiento.

Si bien ciertas afecciones de salud se vuelven más comunes después de los 50 años, el malestar persistente generalmente tiene una causa identificable. Muchas de estas afecciones pueden tratarse con éxito, especialmente cuando se diagnostican a tiempo.

Preguntas frecuentes

Fuentes académicas y médicas

Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA) – Dolor y adultos mayores

https://www.nia.nih.gov/health/pain

Asociación Americana del Corazón – Enfermedad Arterial Periférica

https://www.heart.org/en/health-topics/peripheral-artery-disease

Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) – Enfermedad Arterial Periférica

https://www.nhlbi.nih.gov/health/peripheral-artery-disease

Médico intervencionista vascular certificado por la junta at  |  + publicaciones

El Dr. Julien ha realizado más de 40 000 procedimientos vasculares a lo largo de sus 30 años de trayectoria profesional. Cuenta con doble certificación en Radiología Intervencionista y Radiología Diagnóstica otorgada por la Junta Estadounidense de Radiología (American Board of Radiology). Es cofundador y expresidente de la Sociedad de Endovascular e Intervencionismo Ambulatorio, ponente a nivel nacional en congresos como SIR, TCT, VIVA y la Sociedad Angiográfica del Sureste, y autor de varias publicaciones. Fue nombrado uno de los mejores médicos de 2025 por la revista Boca Magazine.

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